Fundas nórdicas niños: de la diversión al crecimiento

Los niños son como esponjas que todo lo absorben y cada elemento va contribuyendo a formar la persona que serán en el futuro y sobre lo cual, la imaginación tiene mucho que ver. Y qué mejor lugar que la habitación, a través de las fundas nórdicas niños, paredes, alfombras y otros detalles, para explotarla.

Este, es uno de los espacios de la casa dónde nuestros pequeños pasan la mayor parte del tiempo, durmiendo, jugando o estudiando. Y es en función de estas necesidades que debemos proyectar la decoración.

En este sentido, no basta con decir que tenemos la cama, una mesa de estudio y juguetes; aunque sea pequeña, las áreas en la habitación tendrán que estar muy bien diferenciadas y caracterizadas por el toque de diversión que estimule en ellos, las capacidades imaginativas.

En esta tarea, las fundas nórdicas nos sirven de gran ayuda, porque la gran mayoría de las que son fabricadas para niños, están basadas en sus personajes favoritos; lo mismo ocurre con las sábanas y si somos un poco más atrevidos, podremos utilizar también las paredes para este fin.

 Fundas nordicas niños

Pero ¿Por qué es tan importante estimular su imaginación?

Probablemente a muchos les preocupe que sus hijos estén enfocados en lo irreal, y no en lo que ocurre alrededor; pero esto no es lo que sucede mientras juegan. Por el contrario, a través de ellas, se estimulan una serie de conexiones cerebrales que le permiten desarrollar de forma más eficiente determinadas habilidades.

En este sentido, gracias a ella, nuestros pequeños adquieren destrezas comunicativas que se reflejan en el enriquecimiento del lenguaje. Nuestra intervención es fundamental, ya que a través de la selección apropiada de los cuentos que leemos para ellos así como la forma en que acondicionemos el área de la habitación destinada al juego, le ayudaremos a desenvolverse.

Por otra parte, los niños que se sienten cómodos y motivados al explotar la imaginación durante el juego, crecen con mayor confianza en sí mismos y evitan padecer de problemas como el miedo escénico.

A simple vista son solo juegos y cosas de niños, pero podemos hacer de esto mucho más si los utilizamos como medios para influir en su personalidad.